La Legislación Mercantil vigente obliga a las Sociedades que cumplan durante dos ejercicios consecutivos dos de los tres requisitos siguientes, a designar un Auditor de Cuentas que verifique los Estados Financieros y a depositar sus Cuentas Anuales junto con el correspondiente Informe de Auditoría en el Registro Mercantil (LAC disp. adc. 1ª, LSA art. 203):

  • Que el total activo de la Compañía, sea superior a 2.850.000,00 €.
  • Que el importe de la cifra de negocios, sea superior a 5.700.000,00 €.
  • Que el promedio de trabajadores empleados durante el ejercicio, sea superior a 50 personas.

Las sociedades obligadas que no depositen las cuentas anuales junto con el informe de auditoría cometen una infracción con dos serias consecuencias: el cierre del Registro Mercantil y una sanción, que puede alcanzar los 300.506,05 euros por año de incumplimiento para empresas que superen los 6 millones de euros de facturación (RRM art. 378, L 30/1992, RD 1398/1993, LSA art. 221).

La Junta General de Accionistas, ha de nombrar al Auditor, antes de la finalización del ejercicio a auditar y, posteriormente, se debe inscribir este acuerdo en el Registro Mercantil correspondiente.